Colores, nada mejor que el lila y el rosa. Para decorar, flores, mariposas, corazones, estrellas. Las princesas y las hadas. Todo lo romántico, femenino y dulce que se les pueda ocurrir.
Siempre me pregunté qué hacer con los souvenirs que se me iban acumulando en los estantes y repisas de mi casa. Siempre me pregunté ¿Los guardo? ¿Se ofenderán si los pongo en una caja? ¿Digo que se me rompieron? ¿O los tiro cuando se decoloren?
Entonces se me ocurrió hacer souvenirs que no tuvieran que guardarse por mucho tiempo y qué el que me lo regala esté contento justamente porque ya no lo conservo.
Ideados especialmente para los golosos que no llegan a probar la torta de bodas, que mejor opción que saborearla en miniatura al otro día, en pantuflas y con un mate en casa!
Es importante que haya variedad de colores, sabores y texturas.
La untuosidad del chocolate, la frescura de la fruta, la esponjosidad del bizcochuelo, la dulzura del dulce de leche, la suavidad de la crema, la crocantez de la masa.